Taller 56

Espacio de exhibición, gestión de proyectos artísticos, referente que destaca el trabajo de artistas emergentes.

sábado, agosto 04, 2007

Pablo Neruda, el Winnipeg y Roser Bru.


El 3 de septiembre de 1939, llego al puerto de Valparaíso, el buque carguero Winnipeg, con más de 2.500 refugiados españoles desde Francia, huyendo de la dictadura de Franco, por iniciativa de Pablo Neruda, con el apoyo del gobierno chileno de Pedro Aguirre Cerda.

De regreso en Chile, en 1937, tras haber sido Cónsul en Barcelona y Madrid desde 1934, Pablo Neruda conoce la trágica situación de los refugiados españoles en los campos de concentración franceses.
En 1939 Neruda es enviado a Francia a fin de organizar la emigración a Chile de los refugiados otorgándosele el título diplomático de Cónsul Especial para la Inmigración Española con sede en París. Con una pierna enyesada parte el Cónsul a su oficina en la capital francesa, hasta donde llegan miles de solicitudes de españoles para viajar a Chile, las que junto a su mujer, Delia del Carril, revisan personalmente.
Para el viaje, se contrata un antiguo carguero francés, que habitualmente hacía el recorrido entre Marsella y las costas africanas con no más de 20 pasajeros. En esta modesta nave, llamada Winnipeg, en cuyas bodegas se acomodan apretadamente las literas, se subirían dos mil quinientas personas para llegar hasta Chile. Mientras en el puerto francés de Trompeloup - Pauillac, cerca de Burdeos, se aceleran los preparativos para el zarpaje, en París, el famoso Pablo Picasso elogia la iniciativa de Neruda. Un mes más tarde, tras una acontecida navegación, el viejo barco, el más grande poema de Neruda, entraba en la bahía de Valparaíso cargado de sueños y esperanzas.
El historiador Leopoldo Castedo y los artistas José Balmes y Roser Bru, llegarían en el Winnipeg.
Roser Bru
Pintora y grabadora de destacada trayectoria nacional e internacional, nació en Barcelona en 1923. Estudió en la escuela de Bellas de Artes de la Universidad de Chile. A lo largo de su carrera ha realizado exposiciones en distintos lugares de América y Europa, siendo reconocida a través de múltiples premios y galardones.
En la última exposición de Roser Bru, en el Mac, me llama la atención lo consecuente que ha sido la Crónica de su vida con los acontecimientos dolorosos que nos vinculan con el pueblo español.
Sin duda, que el valor de la obra de Roser Bru, me despierta de la anestesia de los nuevos tiempos.
La relación de la dictadura de Franco en España y la cruel dictadura de Pinochet, el sufrimiento del exilio, los torturados, los desaparecidos, me dicen que debemos despertar.
Roser Bru, es un ejemplo para los artistas.
Los artistas plásticos podemos reportear, investigar y denunciar.


Nelson
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